Amor del bueno

Amor del bueno
Piensame día y noche, solo eso pido.

viernes, 18 de octubre de 2013

Ilusión (Parte I)

Cruzó por mi costado, muy cerca a mi, pude sentir su perfume a lavanda que tanto me fascinaba, dejándome perplejo; casi sin aliento. Pasó lentamente y sin perderla de vista la seguí, se dirigía a un edificio moderno de grandes puerta vidriadas y con personas muy refinadas, de buen vestir. Cada paso que daba me acercaba más y eso me ponía nervioso. Tenía una forma de caminar muy particular, creo yo que era uno de los factores que me atrajeron a ella; aparte de tener una deslumbrante cabellera ensortijada, ojos grandes y sensuales labios rojos. Luego de perseguirla cautelosamente me atreví a encararla, justo antes que entrara al edificio, y utilizando mis habilidades de casanova - las cuales no sabia que tenia -pude entablar una conversación, no recuerdo cual fue el tema inicial pero no me importaba, con ella me sentía auténtico, era yo mismo.

No pude dormir esa noche, me quede pensando en la chica de la caminada excitante y bonito nombre -no mencionaré como se llama, ya que se me eriza la piel con tan solo pronunciarlo. Suena cursi. Lo sé-. Pensé que sería convenientes esperar uno o dos días, no quería parecer desesperado. 
Al día siguiente cogí el teléfono y marcando el número con mis manos temblorosas, llamé. No sabía que decir -nunca antes lo había hecho- me sudaban las manos y la voz la tenia entre cortada -era horrible-. Casi me desvanezco con el auricular en el oído. Se escucha el timbrar de la bocina y después de dos timbres, su dulce voz respondió; sin pronunciar palabra alguna. Colgué. 

Jamás había pensado sentirme así por alguien que recién conocía. Pensaba en ella casi a menudo y sin motivo alguno, me imaginaba tenerla entre mis brazos bajo la romántica luz de la luna, besarnos apasionadamente y acurrucarnos sobre el suelo. Claro que el típico mariposeo en la boca del estómago era inevitable. Descubrí que tenía miedo a enamorarme, pero nunca lo había admitido o quizás nunca me había dado cuenta, simplemente los hechos transcurridos abrieron mis ojos despejando mi forma de pensar y analizar las cosas. Cada vez me enamoro más y eso me aterra. No quiero. Fingir no estarlo, por el temor a que no me hagan daño. Eso es patético en mí. Me detesto. Siempre el amor es una ilusión...

miércoles, 9 de octubre de 2013

Ángel Protector...

No le había dicho a nadie sobre lo que sentía en ese momento y eso no me importaba, esa sensación aún seguía acosándome haciendo que me haga dudas sobre cosas que antes evitaba pensar, las cuales no vienen al caso recordar; pero no podía dejar de imaginarme todo esto.
Salí de mi habitación, cruce el descanso de mi casa esquivando los objetos que estaban tirados en toda la superficie del suelo y  llegando a la sala pude apreciar la hermosa mesa de noche que tenia mi madre; era de madera extranjera con detalles delicados y una superficie de vidrio que con tan solo observarlo temías que en cualquier momento se rompería, abrí la puerta y cerrándola suavemente salí de mi casa. Me encontraba delante de la puerta principal, hacia un frío que endurecía mis músculos y temblaran mis dientes; lamentablemente me encontraba usando un simple polo que mi padre me había regalado por navidad, con un bermudas playero y un par de zapatillas para correr. 

No me di cuenta de la distancia que había caminado si no se me hubieran caído las llaves, y que sorpresa me lleve cuando de pronto levante la mirada y asombrado por lo que veía, suspiré. Me encontraba frente a una playa, la mas cristalina que había visto en mi vida, y por la fatiga que sentía decidí ir a darme un chapuzón; me quite las zapatillas deportivas, el simple polo y los bermudas playeros que tenia puesto e inmediatamente me lace al agua y con un clavado tipo olimpiada, reposé. Ya dilatando esos pensamientos que tenía al principio de la narración,  mire al cielo e imaginando que volaba pude verlo claramente, y sentía que me decía algo, no sabría como explicarlo pero estaba seguro de que era él. Sí, mi abuelo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Miedo a Triunfar

"Que rara es la vida"; esa típica frase que se escucha hoy en día, pues nadie entiende su complejidad y aunque cada paso que damos es para progresar y no por lo contrario; pensamos que vivir el día a día es una acción heroica, como las que sucede en los cuentos de hadas que nuestros padres nos contaban de niños, pero se equivocan para llamarte héroe es necesario empezar de "Nada" y terminar siendo "Todo", colocando tu nombre en lo más alto de la pirámide social.

Cada uno puede ser lo que quiere en esta vida, simplemente necesitas ambición y dedicación, esforzarte para cumplir tus sueños y aunque tengas miedo de fracasar y de ser la burla de tus conocidos; recuerda que el que no arriesga no triunfa y si quieres ser un gran triunfador; mas te vale arriesgarlo todo.

martes, 24 de septiembre de 2013

Poema II


Cada mañana me encuentro en el sombrío sueño que estremece mis sentimientos, intento despertar pero la frustración me lo impide. De pronto me doy cuenta que mi vida transcurría dentro de una fantasía, tratando de ser algo que no lograría, quizás piense que la desconfianza es la razón de lo que me acontece; en eso estoy seguro. Me extiendo en el suelo frío de la habitación en la que estaba y cara arriba volví a pensar en la causa del desasosiego que me acongoje, pero solamente pude centrar mi mente en la única y verdadera causa de mis lamentos; yo.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Diario de un Amor Joven (Parte I)


12 de Noviembre 
Un ligero ruido junto a la fuerte brisa que cruzaba mi ventana y el rechinar incesante de la puerta -que su historia tiene más trayectoria que la de mi abuela- hizo que despertara y fue en ese preciso instante de inconsciencia cuyas sensaciones de angustia, tristeza, felicidad y amargura invadieron mi mente y simultáneamente hicieron creer que había enloquecido; parándome de la cama despavorido. 

13 de Noviembre, por la noche...

Me encontraba listo para salir al dichoso encuentro con la muchacha del chat [...] Busqué mis prendas con dos días de anticipación, tomé una ducha de 2 horas y 40 minutos, me perfumé, peine, me coloque los mocasines de mi padre y cogí la carta de invitación, cuyo pase era la única manera de entrar al evento. Rumbo a la fiesta, me cruce con Sejo, mi amigo de la infancia, quien también iba a ir al mismo local y por coincidencia de la vida, él también esperaba que fuera una persona especial; me entusiasme cuando me contó eso porque no seria el único *imbécil* que esperaría a alguien esa noche...

Llegamos al local y su infraestructura era inmensa, las puertas tenían el tamaño de ventanas de iglesia, y las ventanas; ni que decir. La ceremonia ya había iniciado y recién habíamos llegado, pero eso no era mi preocupación; en ese momento pensaba en el paradero de mi "chat-friend" [...]

14 de Noviembre, de madrugada....

Incliné mi cabeza y con sutileza rose sus labios; en ese momento sentí un mariposeo incontenible en la boca del estómago, y manteniendo la respiración, ese simple rose se convirtió en un beso apasionado de los que se prestan para una erección -por suerte mía no ocurrió ese vergonzoso momento- y levantando la mirada y fijamente mirándola a los ojos, selle el silencio con un.... "Te Amo"


miércoles, 21 de agosto de 2013

Poema I


Cada mañana me levanto pensando en lo maravilloso que sería tenerte a mi lado, rozar tus dulces labios sabor miel, coger tu delgada figura, jugar con tu liso cabello castaño, frotar tu cuerpo contra el mio con caricias mientras admiro tus grandes ojos café, y tocando suavemente tu mejilla miro fijamente tu rostro e inclinándome hacia tus labios, con el latir del corazón a mil por hora, silenciar el momento con un beso, de esos que no tienen principio ni final, de aquellos que te enmudecen de tan sólo sentir su presencia asechándote, y sin tiempo para reaccionar perder totalmente el control de los sentidos. Son esos besos que nunca acaban...son los que valen la pena esperar.

¡Nunca seré amado(a)!


"Tratar de encontrar, en tus más alocados sueños; experiencias imaginables, recuerdos placenteros e instantes de felicidad sólo para saciar tu sed de amor..."

Nunca entendí el porque las personas anhelan tanto el ser amadas, si es un sentimiento tan falso; ¿será que nos gusta sufrir y hacer sufrir? ¿quizás estamos destinados a entristecernos cuando nos abandonan, o nos engañan? Para muchos no es ajeno lo que digo, puesto que ningún ser humano razonable y/o maduro, negará no haber tenido una decepción amorosa. 

Pero quien entiende a la humanidad, estamos condenados a ser felices en momentos tristes y ser tristes en momentos de gozo, a ser amados, pero no amar o amar y no ser correspondido, a extrañar recuerdos que no regresaran e ignorar el futuro, por aferrarse al pasado, y ¿para qué? Sólo para decir con mucha honra. ¡Nunca seré amado(a)! y que tres de tus amigos cercanos te alienten diciendo. -No digas eso, "brother", ya llegará la(el) indicada(o). Pues déjenme decirles que son "patrañas", la persona indicada nunca llegará, solamente te harán creer que eres amado(a) para poder llenarte de esperanzas, pero todo es un engaño; nadie consigue estar con su pareja perfecta. y ¿por qué? Pues las personas nunca encuentran a la(el) indicada(o), porque todos son errores, unos más que otros claro está, pero al final ninguno es el indicado(a) y cuando estas seguro que no es una equivocación, termina siendo la peor de tu vida. 


domingo, 28 de julio de 2013

Historia del "No Amor"


El día pasaba y cada vez era más largo, más agotador, mucho más frustrante que el anterior y no entendía el porque de esa sensación tan negativa que ya hacia en mí...

Toda historia de amor siempre termina con el amor infinito entre el típico tipo tímido, que no podía acercarse a la mujer de sus sueños por el simple hecho de no saber como dirigir ni la mera palabra ante ella, y la chica de grandes ojos café, grandiosa sonrisa, personalidad única y, la brillante cabellera que la identifica como una mujer perfecta; claro está que no es una historia de amor como las demás o es lo que trato de hacer.

En fin, la historia que intento narrarles se remonta a la infancia del protagonista, Raúl; un chico muy reservista con su vida, casi nunca interactuaba con personas extrañas, él trataba de estar siempre con las personas de su entorno. En la mañana del 4 de Marzo de 1997, he ahí Raúl alistando sus cosas para ir al primer día de su último año en su nueva escuela, I.E Pedro Villanueva, que se decía era una de las mejores escuelas de la región, -se preguntaran porque justo en su último año a los padres de Raúl se les ocurrió cambiarlo-, al padre de Raúl; Jorge, lo habían transferido a esa escuela como docente de literatura para el nivel secundario, entonces tuvieron que mudarse para estar mas cerca a dicho colegio, acción que no le gusto para nada a la madre de Raúl; Carmen, cuyo empleo quedaba a 15 minutos de su antigua casa. -Por lo que pueden ver la familia de Raúl no era muy unida ni mucho menos comunicativa-.

Al salir de su casa se dirigió al paradero más cercano y tomó el autobús con dirección al colegio, pagó como escolar y se sentó en el asiento del copiloto, tranquilo él ahí se colocó los habituales audífonos que usaba para no aburrirse en los transportes públicos y seleccionando su canción preferida, Jump de Van Halen, espero llegar a su destino; cerrando los ojos se dio cuenta que estaba a punto de llegar y de un salto se levanto del asiento y sin voltear la mirada hacia la puerta se percató por la ventana de una bella chica que pasaba por la asera de al frente, la chica le ocasionó tal distracción que no se dio cuenta del pasamanos que se encontraba sobre su cabeza, provocando que se golpeara en la misma; los pasajeros ni se inmutaron por saber que le había ocurrido, por suerte no fue grave y pudo bajar a tiempo.

Después del vergonzoso incidente dentro del ómnibus, Raúl no sabía por donde quedaba su nueva escuela, para su mala suerte no tenía celular o algún medio de comunicación como para preguntarle a su padre por donde se debía dirigir; misteriosamente se acercaba una chica de voluminosa figura y largas piernas. -aunque no lo crean era la muchacha que le ocasionó el golpe en la cabeza, en realidad ocasionó la distracción, pero los fines no justifican la causa-. Raúl desconcertado totalmente dirigió su mirada hacia la chica y sin pronunciar palabra alguna, escuchó que la joven le decía: -Disculpa, ¿Eres del I.E Pedro Villanueva?. Si..., respondió tembloroso Raúl. Que bueno, porque también soy de ahí, y ahora me dirijo para allá, contestó sonriente la dulce señorita.

Los ojos de Raúl brillaban cual luciérnaga en la oscuridad, su voz sonaba tanto cortante y sus piernas temblaban como gelatina recién helada, pero eso no le importó, porque junto a la bella chica él se sentía feliz; y mientras se dirigían al colegio hubieron risas, historias de cuando eran niños, momentos de silencio, preguntas incómodas y circunstancias que meritaban un beso intenso -pensaran que era amor a primera vista, pero se equivocan-.

Al llegar al colegio Raúl le preguntó en que salón estaba y ella, con su sutil voz le respondió: -En el 202. Raúl observo la boleta que le había entregado su madre, la cual decía el aula donde estudiaría, y justo era ese el número de su clase y con una sonrisa de oreja a oreja, le propuso acompañarla. Daniela, la chica bella, lo miró fijamente a los ojos y sin pensarlo dos veces le dijo: -Raúl...sabes que entre nosotros no habrá nada, además yo tengo a alguien especial en mi vida y es mi novio, Jhon. Esas simples palabras dejaron perplejo al pobre Raúl, haciendo que huyera despavorido con lágrimas en los ojos.

A la mañana siguiente Daniela encuentra una carta en su pupitre, en ella decía:
Siempre esperamos lo mejor de esa persona, aunque sabemos que nunca llegará el día en el cual ese individuo toque tu puerta, te sonría y te diga: -Te necesito, ahora y siempre. Pero sabemos que nunca pasará eso y aunque tenemos claro la realidad; seguimos creyendo en las fantasías...
 Raúl.

Ese mismo día encontraron el cuerpo de Raúl en el baño de hombres...

sábado, 27 de julio de 2013

Sin ti.

Tu piel toca la mía, con sutileza acaricia mis mejillas; mirando tus ojos pienso yo, que el mejor regalo que Dios me ha dado a sido tú...

Era una mañana extraña, muy distinta a las demás, aún somnoliento me levante de la cómoda y caminando descalzo por el pasillo de mi casa, el cual sus dimensiones angostas impedían el paso, pude distinguir una sombra acercándose hacia mí. Al principio no sabia de quien era esa figura de alta estatura y hombros anchos, cuyas pisadas se asentaban y rechinaban por cada pisada que daba; en es preciso momento sentí un escalofrió que retumbo mi cuerpo, haciendo de mi desvanecerse en el suelo.

Al despertar, la misteriosa sombra había desaparecido, lo extraño es que nunca me enteré de que persona era esa oscura imagen. Pasado el susto, me dirigí hacía el dormitorio de mis padres, siempre que me sentía mal, iba a su habitación y me acurrucaba junto a ellos, y así mis temores se iban; cuando entré al cuarto mis padres no se encontraban, y lo curioso es que ellos no salían de la casa sin antes dar recomendaciones o simplemente despedirse, y nuevamente un escalofriante sentimiento se apoderó de mí.

Estando parado ahí, en la puerta de su habitación, un recuerdo de mi infancia llego a mi memoria...
"Era domingo en la mañana, la más friolenta que había ocurrido en la ciudad y henos ahí; a mi padre y a mí al lado de la ventana que daba vista al patio trasero, mirándonos desconcertados por el pésimo clima que había; aunque nunca nos quedábamos en casa, lo que ocurría afuera meritaba quedarse por eso mi padre se ingenio un juego para pasar el rato, consistía en decir el significado de las palabras que se decía; por si no se habían dado cuenta mi padre era un hombre muy instruido, que le fascinaba leer literatura antigua, especialmente literatura griega; él decía que los antiguos pensadores griegos podían leerse hasta 100 000 textos a lo largo de su vida. Ya era de noche y debíamos dormir temprano, mañana era día de escuela y mi padre tenía el récord de nunca haberme dejado faltar al colegio. Al día siguiente amanecí con una fiebre muy alta que me dejó postrado en mi cama, mi madre; no podía quedarse en casa para cuidarme porque debía trabajar y que decir de mi padre, él no podía faltar ningún día, ya que estaba apunto de conseguir una firma muy valiosa y debía estar en su oficina siempre. Es por eso que tuvieron la grandiosa idea de llamar a mi abuela -no es sarcasmo- quien era una anciana muy atenta y maternal, ella sabía como alegrarme el día con una simple palabra; aunque ya por la edad sufría de descalcificacion de los huesos. Cuando mi abuela llego eran las 7:55 de la mañana y mis padres ya estaban tarde para irse a trabajar, se despidieron con un beso y con la típica recomendación de un padre cuando su hijo está enfermo -no te preocupes, ya te recuperaras- y con esas palabras salieron de la casa. Ese día con mi abuela fue muy bonito, me enseño a tejer, a hacer sopa de pollo y lo mas importante, a ver telenovelas mexicanas, y así pasaron las horas y sin darme cuenta el día se hizo noche y las estrellas se mostraban opacas, y la luna no parecía ella; era más bien una imitación barata de la "luna natural" -que puedo decir, mi padre me contagió lo literario-. 
Y de nuevo, henos ahí a mi abuela y a mí al lado de la dicha ventana, esperando la llegada de mis padres; intentando comprender la tardanza de estos. Yo veía la expresión facial de mi abuela y no parecía nada contenta, pienso que sospechaba algo, como si sintiera que algún mal había pasado, la frustración en su mirada y la desesperación de saber que pasa; al instante una llamada rompió el silencio que había en la casa, la abuela se dirigió al teléfono y al ver el rostro de ella, yo sabía que algo malo había pasado, pero no lo quería reconocer. En la mañana del día siguiente ya hacían los ataúdes de mis padres en el salón de noche de mi casa, yo con un terno a la medida de una tela suave y cómodo como para acostarse en la cama con eso puesto; mi abuela con lágrimas en los ojos tratando de aguantárselas para que no me percatara de su sufrimiento, muchas personas vestidas de negro, con caras de miseria y condolencias que de nada servían, y un par de sujetos hablando sobre cual será mi futuro.  

Ese día pasó relativamente lento, las personas iban y venían; pero nadie se quedaba a verlos o a estar con la abuela -es en los momentos más difíciles donde reconoces la verdad de una persona-, transcurrieron las horas y mi abuela me dijo: -Seguro estas cansado, sera mejor que vayas a dormir, y ella tenia razón estaba cansado y debía dormir. Ya en mi cama acurrucado bajo mis frasadas pensé con claridad lo que había ocurrido y llegue a la conclusión de que era tan solo una horrible pesadilla; y así me quede dormido, pensando que todo esto solo fue un mal sueño."