Cada mañana me levanto pensando en lo maravilloso que sería tenerte a mi lado, rozar tus dulces labios sabor miel, coger tu delgada figura, jugar con tu liso cabello castaño, frotar tu cuerpo contra el mio con caricias mientras admiro tus grandes ojos café, y tocando suavemente tu mejilla miro fijamente tu rostro e inclinándome hacia tus labios, con el latir del corazón a mil por hora, silenciar el momento con un beso, de esos que no tienen principio ni final, de aquellos que te enmudecen de tan sólo sentir su presencia asechándote, y sin tiempo para reaccionar perder totalmente el control de los sentidos. Son esos besos que nunca acaban...son los que valen la pena esperar.
Amor del bueno
Piensame día y noche, solo eso pido.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Poema I
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario